miércoles, 16 de febrero de 2011

Sobredosis del extrañar

Y empezando a viajar en una nube de ensueños perdidos, claro, en el juego neuronal de la idiotez inocente, puro aprendizaje de lo mortal, lo concreto. Lo vacío. Lo que me llena es lo irreal, lo que está pasando, lo que sos, quién serás no lo sé.
Buscando en el pasillo oscuro, pasando por él sólo encontrarás espinas de rosas que se te clavarán en el cerebro, cosa de que tus nervios por fin se activen, y empieces a actuar como se debe, fucking robot, pudrite en tu chatarra de óxido. Te odio y te tiro coca-cola.
Espesura de la espuma bebida de un sorbo sabor miel, adjunción de adjetivos. Rapa Nui tiene su cortesía.
Llantos. Los escucho, pero de mí no salen hace tiempo, ¿deberían?
Sorprendida en el deseo de tener tus ojos de vuelta frente a los míos, tan cerca pero a la vez tan lejos, como lo estás siempre, como siempre lo estuviste. Y sí, me estoy epezando a dar cuenta de ciertas pequeñas cosas... ¡Fuego! Arden las cuerdas tocadas en el infierno, porque allí es dónde te esperan, y yo te quiero, te siento, puta madre. Quizá metafóricamente hablando necesite un escape, en vuelos sobre la mesada de la cocina, dejate de joder. Parezco una cucaracha, me dicen.
Intervalo. Respeto. Receso. Aire. Respirá. Profundo...
¿Listo? OK. I WANT YOUR SKULL... la voz inconsciente medita. Son como perlas las letras, al unirse forman el collar (las palabras) y luego el cuerpo (la belleza de un texto). Buscale la belleza si no le encontrás el sentido, idiota. Perdón, pero tenía que salir. Como sale todo cuando uno se anima a decirlo, sabiendo que tarde o temprano se sabrá, porque yo escribo, y escribo lo que se me canta, lo que viene, lo que siento. Me mordí la rodilla -NOTA- mientras escribía ésto último, sin darme cuenta, ahora puedo verme las marcas.
Recharged. I missed you my friend.

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