martes, 10 de enero de 2012

Zaviour


Vivir el segundo preciso y necesario te transforma. El lema de las palabras expresadas aquella vez, se hacen notar, quizá en un dejo de desesperanza para ver el oscuro a través de vos.

Sueños en colores, mirando el futuro de no existir más que en el aire, siendo presas de un camino inexistente, volando como debajo del mar, en felicidad, agua que mueve y empuja el todo. En colores que realmente nosotros queremos ver, al darnos cuenta de cuánto gris hay alrededor. 
Se lo define como monotonía imaginativa y flash delirium.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Senderos en el aire.


El espacio encontrado en el tiempo perdido (alabando a lo atemporal), fuera del alcance de toda realidad, es una sola, la nuestra. Compartida con la confianza plena, entregándose al mundo abierto del elíxir vital, la energía en ojos cuyas pupilas superan espectros universales. Tic toc tac tac, nada más que el presente existe.
Se desdibujan los contornos, todo se mueve, arriba, abajo, profundo, éxtasis. La palabra, el sentimiento, el animarse y avanzar, entregarse a lo no superficial, tocando un fondo infinito, volando en lo que se denomina paralelo al presente como puede ser una sonrisa en la sangre.
Existe entonces el ahora, el vos y yo y la música, y la locura, la psicodelia de un touché a contra-reloj. Ritmos, colores, dibujos imaginarios reales sólo para quién forma parte del rincón propio, escondido dónde uno menos lo esperaba, sonidos (muchos) melodiosos, llenando el alma, el cuerpo, la mente, la existencia, la bienaventuranza de los dos caminos que se cruzaron con motivos que se descubren en cada caricia. Cada despertar, un cielo fluorescente en fugaces constelaciones, aunque perdidos, se cae en ser uno con el otro, no queda otra, y es imposible decir que no.
Si nos permitiésemos andar, si todos pudiésemos entender que nada está establecido, que no existen normas para la vida, que colocando un pie delante del otro estamos más cerca de formar y cumplir sueños, deseos. Si nos adentráramos en el ideal y forma pura para los cuales existimos y somos, si al sentir e imaginar y dejarse llevar le diéramos alas (al mismo tiempo en el que nos atáramos a ellos para sobrevolar – porque ya sabemos elevarnos - ), la sinfonía estaría completa de mucho puesto en cada uno, seríamos un nosotros, los límites pasarían a otra dimensión: la falsa, la no necesaria para el crecer. Se trata de amor, que resume la existencia y armonía de todo aquello que se dispone en la infinitud, fusionándonos con el inhalar interminable de lo que se necesita para armonizarse con uno mismo.
El placer de estar vivos, a propia forma y manera, y el qué dirán no existe porque no está permitido; no dejarlo entrar, como al igual lo que nos congela, hiela, enfurece y mete miedo, lo que nos pudre.
Vos y yo, lo único que podemos entender siguiendo al río, sumergiéndonos en el sentir y conocer, descubrir que somos eternos (y no se trata del tiempo de vida, sino de la capacidad de aprender). Navegamos con los pies firmes sobre dónde nacimos, escapando de manera literal y perfecta porque lo que se ve a simple vista es inservible, es la profundidad de entregarse al placer sensorial que captan los sentidos no físicos inmersos dentro de cada ser lo que se necesita para verse aún cuando de luz se carece.
Se siente, se comparte, vivir es una música exacta para cada momento del que se forma parte.
Pretendamos que el llegar lejos es absurdo, y que lo que importa, tanto como una mirada y el sentir de los latidos, es respirar bienestar y libertad. Nada ni nadie puede quitártelos ni privarte de ser quién deseás ser, porque en un grito al unísono lo que desaparece así se desvanece, porque debía de ser de esta forma, y no de otra. Sucede porque debe suceder, el motivo de ser (y lo que también una vez fue) puede carecer de todas explicaciones: lo que nos llena es indescriptible, anónimo en caracterizaciones, son moléculas de felicidad posible, metabolismo del experimentar, contactos con una esencia nueva. El miedo a caer y al fracaso nunca dejarán de existir, pero se trata solamente de entender que las posibilidades son eternas, que cada cosa puede dirigirse hacia dónde sea, y así habrá entonces que dejarlas ser, si es que tu movimiento no pudo producir que el viento gire en otra dirección.

Siempre, entonces, vamos a merecer el paraíso. Más aún sabiendo que se puede estar en él.


sábado, 29 de octubre de 2011

Recordé. Accedí a mi inconsciente por medio de la sustancia naturalmente plena. Lo recordé. Lo sentí, fue una milésima de segundo, sus ojos me lo revelaron... esa mirada que tienen ellos, quienes compartieron el mismo vientre.
¿Lo que siento? ¿Ahora? Almas, seres, aura y energía del mismo color, pureza, veneno y labios.
¿Recordará? Aquel... ¿sabrá?

Perdida, porque a fin de cuentas, los sueños suelen ser reales, y la realidad a veces se muestra como sueños.

martes, 25 de octubre de 2011

En pesadillas

Monstruos esconden vestigios de aquellos acordes prendidos fuego. Quizá el emblema de la realidad aparezca en un prendedor de entrega a beneficio. Con calma, se mueve, equilibrio.
Tizas de seda, para colorear al pasto (reflejo de sueños). No tener dudas en el sacrificio, para tratar de despertar, influye en el azúcar (capicúa). Marionetas del sistema, me repugnan.

El universo de los sueños es curvo. Tratás de romper algo, la vida misma, y todo se dobla... sin quebrarse. La sangre te persigue y si querés escapar, todas las sensaciones se vuelven reales. No era el momento, allí el inconsciente siempre es más fuerte.

Touché, rainbow

              Dame la mano y vamos a darle la vuelta al mundo.
          Siendo reflejos de nuestras ideas, buscamos aunque sea momentos de cariño. La mentira a uno mismo, la decisión absurda, siguiendo el ritmo musical. Hay ruedas, cajas, tabaco, sinceridad, molestias.
Es que aquella persona espera ilusiones.          Camina bajo la lluvia dispuesto a empaparse, se va confesando, activa morfina, se cae, pero se vuelve a levantar. Es la soledad que le provoca la utopía inconclusa           (igual todos necesitamos de utopías). Pensamientos indescifrables, piedras secas, falta de agua; de luto viene el fuego, acto fallido, nos recorre, olvidate del rosa.             Los vicios son necesarios, aunque cada vez pidamos más a la vida, que nos ha dado tanto.

  Animismo, magia, vemos (podemos) con claridad.

martes, 27 de septiembre de 2011

Corriente salvaje.

Creyéndome libre de esperanzas, florecen las noches, sorpresa: estoy flotando. Tendiendo, juntos, de una cuerda que nos ahoga en pasión. Razón en contraste con el colchón, magia por doquier, rojo, púrpura, sangre, calor. Valor, ojos perdidos en tu cuerpo, devorame porque soy presa fácil de la locura. Un viaje profundo en las burbujas llenas de vapor decolorado, cuando el ácido abraza los sentimientos que buscan ser enterrados. Y todo sale a la luz cuando me sonreís, experimento en acciones y me dejo llevar por el deseo desmedido.
Con tal de que el paraíso no se descubra a los pensamientos vacíos de alrededor, te entrego un alma que busca elevarse cada vez más, sos río místico que fluye, y en vos me purifico.

jueves, 15 de septiembre de 2011

(Are we human? Or are we dancers?)

Las gotas caen, mojan las calles donde los árboles se han ido. La canción favorita fue encontrada, por memorias jamás apagadas, en un coma te siento, como el inocente filo del papel. Cambia la perspectiva en dichos atardeceres, nuestras sombras son sinfonías maravillosas, sentí su calor.
Danzando en la nube de vapor, las ideas son insistentes, el corazón sabe de qué se habla. Y entonces, cuando todo se convierte en tormento, me das tu humo. Espirales en sueños apagados por la conciencia, deslizando tinta sobre piel, agujas que desangran las paredes, golpeando infinitamente al polvo del aire para abrirle paso al edén de una realidad que alguna vez creamos. Para dar contra el suelo, no hace falta que saltes hacia el vacío. Luces eternas, brillan, colorean, y desarman todas las estructuras ya dominadas. Es el atentado a la oscuridad. Vicios que se vuelven alimentos del alma, notas regaladas a la soledad. Ilusiones que no voy a permitir se apoderen de mí, quiero ser libre, el futuro no existe. Igual necesito ese lugar, en donde te entregaste a la vida.
Si dejamos de sonreír y de llorar, las venas se pudren, envenenándose la sangre, y entonces el arte deja de existir. Rezale a un can, pedile perdón a la cruz, conmigo no tenés porqué preocuparte, hay quienes saben imaginar y darle pulso a las fantasías para que se cumplan. Sí, es un trabajo encontrarlas, pero realmente vale la pena.
Pertenecemos a la tierra, y le damos espacio al cielo para que siga expandiéndose. Buscando el sitio donde el mar rompa con el tiempo, y se ahoguen las mentiras.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Fuego salado.

Acomodando las piezas desparramadas por el mar. Las olas hoy están calmas, porque la profundidad no tiene nombre. Entonces se sacuden los cuerpos, otra cosa por ver cuando cerrás los ojos. Estamos en la cima, no necesitamos satisfacer a la noche, ésta se escurre por nuestras venas. Latigazos de seda púrpura, acercate, las caricias siempre son tibias.
Progreso indefinido el del rey de oro. Me da repugnancia. Menos mal que tu calor me supera. Entrelazando cadenas de la imaginación. Se crean historias, realidades, misterios y... mejor correr: me abruma tal deseo. Y es que la niebla que exhalamos quema. Claro, imaginarás que no hay hielo en el ártico y, por consiguiente, en el sótano te encontrás con el mismísimo infierno. Nudos, arañas, nubes que cubren el volcán. Sí, las cenizas se van acumulando en mis pulmones. Tolerancia de psicodelia.

domingo, 28 de agosto de 2011

En un instante lo recuerdo todo. Memorias de un pasado falso, errores de la concepción. Mejor no levantar la vista al cielo, porque te puede sorprender en un atardecer sin nombre, pero con la misma inicial. Poco por mucho, si todos pudieran ver más allá del terreno conocido. Fue un golpe en la cabeza lo que real y finalmente me revivió. Sin perder entonces la locura, abrazo, beso, deseo, lujuria pintada de rojo y negro.
Y sí, enloquecer no es malo, porque a fin de cuentas la aurora existe, aunque sólo de vez en cuando se presente.
Perfume de noche soñada, yo me entrego a ella.
Momentos en los que te encontrás con el acertijo de tu esencia (existencia) para revelarte que detrás del espejo hay vacío. Quiero mirar las estrellas, pero me enceguece la luna. Y los ojos con su sonrisa perdida en el atemporal lugar de trabajo. Recordando la fantasía cumplida. Porque hay que soñar despiertos para que la realidad coexista con nuestros corazones.
Es que soy libre, me la paso jugando, resolviendo incógnitas y viendo qué tan bajo puede caer la mente humana. Ahí es cuando todo se pone negro y necesito de mis personas. Sé lo que estoy haciendo, y por cierto, no duele...