Es estar desartormentándose.
Es estar gritando, en voz baja.
Querer nunca está de más en mis sueños.
Deprisa se siente, entonces, la neblina.
Del color que sea, yo lo quiero usar para enfriarte.
Manteniéndome en pie.
Hay veces que me encuentro ahogada.
Anestesiada y en stand-by.
Oxígeno le hace falta a mi cabeza, un amanecer regalame.
Sentimientos que no opacan la razón.
Cortezas podridas de tanta lluvia mojada. Y fría. Y gris.
Locura despatarrada constante.
Silencios que se guardan a sí mismos, para no tener que ver la luz del sol.
Hay veces en que los caminos no se cruzan.
Opaca.
Chin-chin, las copas de cristal y oro pulido.
Kamikaze.