miércoles, 11 de mayo de 2011

Verse.

Cómo darse cuenta que lo esencial está sólo al alcance de la mano, cuando das un suspiro que parece eterno, como la espera, como los rulos y ojos lindos. Nadie sabe recuperar el sonido de las palabras que alguna vez pensamos y no dijimos, por miedo a equivocarnos, a no arriesgarse. Pero yo me tiro el lance y pruebo poner el pie en el aire, como elevada en un sube y baja, haciendo equilibrio, flotando.
Imaginando que quizá la lluvia borre con su color todo el cloro podrido de las cloacas de Castelar, encontrando mi sitio frente a un escritorio, observando infinita cantidad de posibilidades que se les da a la vida, el tema siempre será el "hasta dónde llegar". A mí no me importa, estoy jugada a todo, y esa es mi felicidad por el momento. Cada sonrisa que me regalan es tibia, me reconforta, y soy otra, puedo ser yo con quienes son como yo, o parecidos.
El dibujo que alguna vez mostraste a tu mente está ahora en un rincón vacío del universo que se extiende, pero no nos olvidemos de los agujeros negros. Que me trague uno, por favor.
Cristales desdibujando materia gris en forma de caníbales extraordinariamente precoces, muertos de un hambre envenenada. Odio la carne, la comida.
Mecánicamente siempre concluyo en lo mismo. Las palabras se repiten, no dejan de ser libres empresas de pensamientos, pero se me ocurre uno, y endemoniada estoy.

jueves, 5 de mayo de 2011

Contra-corriente

Frenéticamente volviendo para adelante lo que me queda de respiro, sin saber cómo cuestionarme las cosas sin dejar de interrogarlas. Enojada con el aire, la distancia, el tiempo. Viviendo a mi modo a escondidas, y a mentiras. Putas mentiras veo de todos lados y entonces las devuelvo, todo es una farsa, nadie muestra su verdadera piel. Y buscando personas que sí me pongo a escribir. Encantada de luciérnagas escondidas profundamente, generando calor, mientras que mis manos siguen heladas, y no tengo un buen abrazo.