martes, 27 de septiembre de 2011

Corriente salvaje.

Creyéndome libre de esperanzas, florecen las noches, sorpresa: estoy flotando. Tendiendo, juntos, de una cuerda que nos ahoga en pasión. Razón en contraste con el colchón, magia por doquier, rojo, púrpura, sangre, calor. Valor, ojos perdidos en tu cuerpo, devorame porque soy presa fácil de la locura. Un viaje profundo en las burbujas llenas de vapor decolorado, cuando el ácido abraza los sentimientos que buscan ser enterrados. Y todo sale a la luz cuando me sonreís, experimento en acciones y me dejo llevar por el deseo desmedido.
Con tal de que el paraíso no se descubra a los pensamientos vacíos de alrededor, te entrego un alma que busca elevarse cada vez más, sos río místico que fluye, y en vos me purifico.

jueves, 15 de septiembre de 2011

(Are we human? Or are we dancers?)

Las gotas caen, mojan las calles donde los árboles se han ido. La canción favorita fue encontrada, por memorias jamás apagadas, en un coma te siento, como el inocente filo del papel. Cambia la perspectiva en dichos atardeceres, nuestras sombras son sinfonías maravillosas, sentí su calor.
Danzando en la nube de vapor, las ideas son insistentes, el corazón sabe de qué se habla. Y entonces, cuando todo se convierte en tormento, me das tu humo. Espirales en sueños apagados por la conciencia, deslizando tinta sobre piel, agujas que desangran las paredes, golpeando infinitamente al polvo del aire para abrirle paso al edén de una realidad que alguna vez creamos. Para dar contra el suelo, no hace falta que saltes hacia el vacío. Luces eternas, brillan, colorean, y desarman todas las estructuras ya dominadas. Es el atentado a la oscuridad. Vicios que se vuelven alimentos del alma, notas regaladas a la soledad. Ilusiones que no voy a permitir se apoderen de mí, quiero ser libre, el futuro no existe. Igual necesito ese lugar, en donde te entregaste a la vida.
Si dejamos de sonreír y de llorar, las venas se pudren, envenenándose la sangre, y entonces el arte deja de existir. Rezale a un can, pedile perdón a la cruz, conmigo no tenés porqué preocuparte, hay quienes saben imaginar y darle pulso a las fantasías para que se cumplan. Sí, es un trabajo encontrarlas, pero realmente vale la pena.
Pertenecemos a la tierra, y le damos espacio al cielo para que siga expandiéndose. Buscando el sitio donde el mar rompa con el tiempo, y se ahoguen las mentiras.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Fuego salado.

Acomodando las piezas desparramadas por el mar. Las olas hoy están calmas, porque la profundidad no tiene nombre. Entonces se sacuden los cuerpos, otra cosa por ver cuando cerrás los ojos. Estamos en la cima, no necesitamos satisfacer a la noche, ésta se escurre por nuestras venas. Latigazos de seda púrpura, acercate, las caricias siempre son tibias.
Progreso indefinido el del rey de oro. Me da repugnancia. Menos mal que tu calor me supera. Entrelazando cadenas de la imaginación. Se crean historias, realidades, misterios y... mejor correr: me abruma tal deseo. Y es que la niebla que exhalamos quema. Claro, imaginarás que no hay hielo en el ártico y, por consiguiente, en el sótano te encontrás con el mismísimo infierno. Nudos, arañas, nubes que cubren el volcán. Sí, las cenizas se van acumulando en mis pulmones. Tolerancia de psicodelia.