domingo, 13 de febrero de 2011

Cuerpo a tierra

Placeres asexuados del sentir profundo en el corazón amoretonado de sentimientos sin culpa, razón de existir siempre repentina, sagrada en tu canibalismo de intelecto fugaz, salvá la Tierra, purificá la sangre de las tuberías. Y nada parece todo, porque todo estalla a la lejanía de tu estùpidez inhumana, maldita muralla, te quiero lejos. Entrelazando nudos sin importancia, nuestras miradas se cruzan, oscuras de deseos y silencios, somos tan peculiares y nos queremos tanto. Nos necesitamos tanto.
Hay rayo solar ahora, es extraño, no suelo hacer ésto a la luz del día. Y un sonido débil late dentro de mí, es la esperanza queriendo irse, frenada por pastillas de tres colores y cuatro tamaños. Humo. Humo. Fuego. Llamas.Chancletazo. Escupida. Vapor. Hielo. Raíces sobre la tierra, desmesuradas, con ustedes daría gusto tropezarse.

Diario II

Destrozos en el papel que figura delante de el gris de tus ojos brillantes y rojos del llorar. Te tiene atado el no saber qué hacer, cómo reaccionar, pero mi vida, te digo: libertad y confianza sólo entre vos y yo.
Lumínica esfera que en el brincar traspapela el orden cósmico de la avioneta que anda de cielo en cielo, buscando tocar nubes.
Sigilio en una noche de lo menos tenebrosa, en el bosque azul de hojas fosforescentes de luna menguante otoñal.

jueves, 10 de febrero de 2011

Flamígera

Creeme si te digo que ésto es como tratar de no pasarte de la raya cuando estás pintando un mandala. Es más o menos así la vida, siempre al borde. Jugamos y tropezamos con millones de escalones, y uno a veces está cansado de las colinas. Quiere playa. Y río que va, fluye, olas del mar acarrean el alma, para que en plenitud pueda ser, llorosa de esa pena perdida en cuerdas de guitarra oxidadas.
Hambre, pero la dieta regresó. Cruzá rápido porque no volvés, entendido? Sí, podés colisionar. Ja, ja. A todos nos pasa, existimos, ¿qué le vamos a hacer? ¿Matarse? No! Jugá, es divertido. Ves muchas cosas, pero eso sí, reflexioná, pensá, no olvides.
Describime el cielo, con unas notas de tu violín demacrado de tanto galopar en el área cóncava de tu sonrisa y el sin-sentido cobra valor cuando se lo compone con melodías sacadas de la cabeza, a velocidad casi demoníaca, parezco poseída por tu ausencia, compañero fiel me estás dejando hacer catarsis en el medio de la laguna sin nombre, ¿te acordás de la vía láctea? Se podía ver...
Humos en transparencia de mi presencia agotada ya devuelta en sí, estalla.
Sonata de presagios de ideas de mantenerme quizá siempre acá, en este preciso momento, de noche, escuchando música y escribiendo, con todo lo jodidamente que éso implica. Destrozos al papel que se niegue a ser manchado por siempre, con una huella que ha de seguir mientras se la cuide, y no hablo de regarla, sino de abrazarla. A la huella, sí, ja, ja, otra vez.
Desperdiciando el tiempo canalizando libertades encerradas en una estúpida balanza de ensueños perdidos en la guita de oro y bronce que vende tu risa, al escucharse en el viento de solitarias emociones que se desquitan al pasar la roja sangre que por sus mejillas derrama, como si fuese agua de lluvia que al caer en un pozo ciego se pierde en la oscuridad del final invisible, destilando tu saliva que en el beso se funde con el amor esperando, mientras flamea, cuando pasás a su lado.

jueves, 3 de febrero de 2011

Prueba I

Cortezas destrozadas en la penumbra del bosque adormecido, en ausencia del viento sutil que deforma la pradera. Divisando en el caminar la aurora que despierta los sueños profundos, encontrados quizás en el mar inmenso, océano.
Increpada en el altar de tu obediencia, vida perdida, como una bala en el desierto de tus anhelos, ojos adormecidos. Pensar que en la nada se encuentra todo. Mente despierta quiere estar para siempre, libre del sueño de tu vigilia inacabable. Roé los dientes hasta sacarles chispas. Enojate como la acción que está a punto de acometer la daga victoriosa en pelea de huéspedes sin comisión.
Y qué me importa el sentido, el sentido común está decorosamente decolorado, fijate ésta.

I´m Blue

You listen up,
here´s the story,
about a little guy that lives in a blue world,
and all day and all night and everything he sees is just blue,
like him,
inside and outside.
Blue his house,
with a blue little window,
and a blue corvet,
and everything is blue for him,
and himself,
and everybody around,
´cause he ain´t got nobody to listen.

I´m blue.

Blue are the words I say and what I think,
Blue are the feelings that live inside me.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Suspendida en el vacío.

Quizá espejos rotos me acarreen el espíritu desesperado de tanto andar sobre una misma senda que no se encuentra para nada perdida en el deseo de la vida taciturna, vida negra, se ve así, con ojos abiertos, insomnio despierto en la noche del día inacabable.
Es hora de ir poniéndole fin a ciertos artilugios, a aquellos que no tienen comienzo, ahora se nota con claridad hacia dónde apuntabas, a dónde quería ir yo, y cuánto es que me equivoqué. Lágrimas perdidas, volviste hermoso y lloraste junto a mis lágrimas de cristal ahorcado, estamos perdidos. Y te vas a volver a escapar, te me escapás como el viento, ya no sé que más hacer, siento que tantas cosas me hacen falta. Y sigo permanentemente jugando una ruleta que no es rusa, es sueca, qué sé yo... en vez de apuntarte la sien te cortás las venas. Salida rápida, y se acabó todo.
A mí no me llevan a ningún sitio que no sea mi conocido lugar, ok? No sé si quedó claro... o ruleta sueca, ustedes eligen cuál es el futuro mejor para mí. Ustedes tienen que elegir por mí? Ésto no me cierra para nada, nada cierra para nada, es que no hay llaves, ni candados, ni puertas... estoy en el aire, suspendida, volando? Flotando mejor dicho...
Difusa, semifusa, corchea, sonata, orquesta, explotame los oídos, quiero volverte a escuchar. Quiero volverte a abrazar y que dicho abrazo dure para siempre. Ése es mi deseo. Deseo de pocas palabras inexpresadas en el abismo del futuro que no tiene duración, un futuro incierto, sin línea recta, y de vuelta espejos. Reflejan todo el tiempo la enfermedad que trasnmite el mosquito de la duda, del miedo, de la nada. Deseo de nada. Vacío. Mucho vacío.
No hay respuestas, y hay mil quinientas preguntas. Y explicame porqué carajo decidí estudiar Filosofía. Para acabar con mi cabeza rota contra la pared, hecha pedazos. Sí, así quiero acabar yo con mi vida, que explote todo mi ser, en llamas acabe, y en el mar termine flotando el polvo de mis cenizas azules y perladas. Sombras en la espalda huesuda de columna encefálica, cigarro tras cigarro no puedo ahogar mis penas, pero no quiero ahogarlas, quiero vomitarlas, gritarlas, sacarlas de mí, y guardarlas en una cajita de hierro y decirles: hijas de puta, son tan hijas de puta.
Ponerle fin a algo cuenta con muchas responsabilidades, y con muchos fines. Son muchos adiós que decir. Basta.

lunes, 31 de enero de 2011

Fama perdida, idiota.

Empezar a susurrar en los caminos de plata, mirá si el viento sopla a nuestro favor, contra nuestra espalda, alentándonos a seguir de la mano, seriamente establecido el decreto de ser libres, de seguir jugando, no voy a negar que extraño, y no es el felvor más que de sus ojos y de su sonrisa. Son dos, neuróticos, melodramáticos, queridos míos en misterio de ultratumba escalonada hacia el panteón de seda, abortando a la vida para perderse uno en viajes sin importar que uno sea paranóico. Y perdiendo el control, mejor sostenemos todo.
Si soy oro, todo el mundo espera verme brillar, pero lo siento, soy sombra de tu espectro neurótico inacabable de ideas que a vos jamás se te van a ocurrir.
Ojalá que el deseo se vaya tras de tí.
Cielos que se opacan en el río desnudo, de la ciudadela vacía de encuentros. Cómo no esperarte, con qué cara mirarte, ¿sonreírte, abrazarte, besarte?. Pero ya lo declaro, sueños de un adiós suspendido en el aire, lleno de reencuetros, abatidos de tanto esperar, y quién quiera puede reírse del cambio de color que estoy apeteciendo, es delicioso, porque el viento sí sopla a mi favor. Here i´m alive. I have seen too much, you haven´t seen enough, you haven´t see it.
Freno. Stop. Aire. Mejor humo. Cómo me vence este maldito vicio, la puta madre. Estoy rendida frente a él.
Si yo tengo que buscar, no voy a parar hasta encontrar, lo advierto. Cuidado y no se metan conmigo sin antes estar preparados para ver a una enferma de la noche, la luna, la música, la filosofía, el escribir y si querés vení y conoceme.
Lavando con sus olas el mar limpia la arena repleta de colillas de cigarrillos, sucios depredadores omnívoros, hay veces en que de verdad los desprecio. Crazy mind, you can call me, i don´t care. Me voy a dar una sobredosis de coca light estos próximos nueve días.
Negra estrella, copo de nieve azul, perseguime, mi recorrido piensa ser de más de mil pies, si el sueño no me interrumpiera... podría.

domingo, 30 de enero de 2011

Deseo de Bomba Atómica

Demostrame tu habilidad de sentir profundamente la lanza del diablo escondido en la botella de la que soy dueña. En tu asilo se encuentra mi morada, lejos del pan con vino del hombre cuya barba larga y gris deja poco que desear.
Bebeme de a sorbos, soy delicada pero fuerte, digamos un diamante que brilla por dentro. Ya lo expliqué mil veces, a vos te toca jugar el juego. Ésto, aclaro, es expresión libremente creada por mí, son mis reglas, MI LUGAR. Epitafio de mi mano queriendo inmortalizar palabras en una hoja de papel y en un sitio web simplemente para que alguna vez se sepa que Julieta Bonfigli existió. A la mierda, pendex, mejor aflojá un poco.
Hay miles de posibilidades que pueden ser demostradas en todos los infinitos universos. Y yo no discrepo catarsis con literatura. Soy constructiva, noto, en este sentido, cuál hay, total siento que casi siempre escribo destinado a mí, como si fuese otra persona, no sé, es raro y muy dificil de explicar la situación del señor que durmiendo sueña espejos rotos, y se corta caminando sobre ellos.
Última hoja azul. B.A. Salí, escapá, soledad te quiero tanto, te necesito tanto, te deseo tanto, ¿que tan perdida puedo estar?
Los rayos del sol, minúsculos asoman por la rendija de una ventana sin vidrios, casa abandonada, en medio del tumulto de zombies ensimismados de apetito voraz de capital bancario, color hoja verde en preferencia; sangre deseo chupar hasta morir ahogada en el veneno de glóbulos rojos y blancos contaminados de amor alguna vez vivido, o querido vivir.
Todo se va cada vez más a la mierda, me digo entre cuatro paredes, y no sé si creerme o no. Nota: mejor no. La que se va cada vez más a la mierda ya se sabe quién es.
Para terminar, deseo cerrar con una cortina de estrellas regaladas del cielo, ésto no me gusta para nada. APOCALIPSIS.

Sutil

Despierta en la jaula la aurora dormida, inconsciente de su renacer total y completo de pesares diarios, rutinarios, quizá con mariposas revoloteando en una mente inquieta, en búsqueda de lo que alguna vez llamó improbable, imposible. Renacerá entonces la mañana, taciturna de sueños imaginados y perdidos en la memoria de placeres intelectuales, de palabras ofrecidas al viento inquieto que viaja a 400 kilómetros por hora, por decir una cifra perdida también, todos permanecemos perdidos.
Embriaguez entonces al estómago repleto de líquidos multicolor, explicame cómo tiene que ser la gloria para que en tu abrazo no caiga rendida, sacame de vos, lejos, ya lo estás. Un siglo de cielo sin tormenta. Corazón negro apagado, pero latiente en su fulgor de querer sentirte cerca otra vez, dulce despertar de acciones inhumanas, movimientos inexpresivos, chupetín rosa, sale pucho.

viernes, 28 de enero de 2011

Metafase

Lejos la letardía de tratar con el espíritu opaco de un sueño que no se deja ver. En la penumbra de la historia sin miedo, hombre en llamas sin nombre, perdida en el abismal resorte de porquería que no se detiene en su caída para ir cada vez más alto.
Oscuro atardecer de una clara noche en cenizas de un ave fénix que renacerá con el deseo de no volar más en el aire pútreo de una ciudad tan castigada de gente vacía, sin previo adormecer o nacer, da igual, total son máquinas, uno, dos, tres, ritmo.
Cuerda ahorcando el cuello de diez centímetros de diámetro, como mi minúscula cintura, ahorcando nada, como mi estómago.
Gritos, aullidos, sentimientos, una ironía dando vueltas, esperando algo que no es de esperar. Médicos, psicoterapeutas. Música, escritura. Papá. Camilo. ¿Qué pasa?
Queridos míos, el que no apuesta a la vida no le queda otra que darse unas vueltas por esa ruleta roja y negra, girando, girando, con freno asegurado de la finitud imperceptible, pero llegada al fin, de los días oscuros, supremos alaridos a la penumbra de tu interior tan deseado de conocer, volvé ya, vuelvan ya, velen por la eternidad de las palabras dichas a los abrazos.
Rojiza pradera de rosas con espinas que emanan más sangre que sudor. Claridad en tijeras sin filo para papeles abollados, vaya lógica voy encontrando a esta manera del deslizar de la pluma querida, mejor llamada birome. Y qué carajo tiene que ver con las rosas.
Dos llaves olvidadas de tanto cumplir su tarea sin candado se quedaron, sobreposando en un escritorio de madera y cuero verde, como la alfombra, como las paredes, como de seguramente debe ser mi alma. Me acabo de dar cuenta que mi habitación es un árbol. Hay madera por doquier y verde por doquier. Y acá se puede ver la luna, hermosa como siempre. Belleza y brillo perfecto, justo. Blanco. En tu menguante fase.