Fronteras encaminadas al paraíso de tu sonrisa, tu habla, tu ser. Lo hiciste por vos mismo, regalaste adicción a tu energía. Es lo mismo si pensamos que todo está quieto, pero no, hoy vi muerte. Y me encapricho con la idea de que cada día es distinto al anterior, que no quiero cumplir rutinas, que el sendero va a ser corto, pero lleno de césped. No soy aquella que quiere que sufras, sólo quiero libertad. Cuántas cosas sin sentido se intentan discutir.
Veneno impuro corrió por el suelo, para dar bajo tu cama y envolverte en sueños de arañas blancas, creo que ya voy mejorando. Mentira lo que cueste bajo la oscuridad. En tu silencio quiero dormir. Si me ves ahora, paranoia, se entibia tu sangre y tus palabras me enjaulan en deseos que parecen ser utópicos. Y no quiero ser despreciada gracias a que me mostraste velocidad en estrellas titilantes, fuego con el que no nos quemamos. Puros deseos me hacen sentirte.
El gris de una mañana que empezamos juntos. Educándonos en materia del mejor invento (el arte de combinar los sonidos), yo ya me pierdo, y entonces: deseos. No te enojes si pensás que no hay nada por hacer, el aire te empuja a seguir saboreando colores en los que podés encontrar, sólo hay que ser capaz de buscar.
Y no hace falta decir que (y qué) espero. Wish you were here.
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