A vos, que en el mar te reflejás como la perfecta Diosa.
A vos, que sin tu luz mis sueños se perturban.
A vos te escribo ahora, en medio de tu eclipse, para hacerte saber que este mundo de vos sonríe, de vos se enamora y junto a vos descansa.
Sos mi universo extraño, tan brillante, tan bello e inalcanzable.
Vos y tus luceros compañeros hoy hacen una noche hermosa que en mi memoria va a quedarse.
Y pensar que necesitás luz ajena para brillar por tu cuenta, y aún así sos parte de las cosas más hermosas de la naturaleza perfecta. Y ahora se interpone la Tierra entre vos y el sol... juega un ratito a quitarte tu reflejo y nos muestra tu lado oscuro... como el del sol al quemar. Pero a pesar de todo me desenvolvés, me purificás llenando mi ser de un aire distinto del que suelo respirar. Me hacés sonreír con el solo hecho de recordarme que una pequeña fantasía existe en mí, y que querer alcanzarte, andarte y llorar de felicidad en vos, tu luz no lo hace tan imposible.
Ya te vas desapareciendo... como desearía llegar a esa fase. Hay veces que me siento deslumbrante... otras muestro un lado de mí y luego otro... pero desaparecer del todo me es imposible... aunque técnicamente hablando lo más probable es que ya desaparezca antes que vos, para así poder encontrarte.
Ya lo mencioné. Me das fuerzas para seguir, me hacés recordar que hay ciertas bellezas que se pueden apreciar, son como regalos, y hay que cuidarlos.
La noche se va haciendo más oscura, y así te espero y te digo que te volveré a escribir siempre y cuando no dejes de ser, literalmente, la belleza y la luz, la elegancia y la fantasía, el amor y a la vez la hermosa oscuridad.
sos hermosa
ResponderEliminarla belleza de lo desaparecido. oscuro, humedo, por fin leo lo que escribis. diosa!
ResponderEliminar