viernes, 3 de junio de 2011

Lullaby

Muerto en la incertidumbre de saber qué fue de él, qué le pasó... ¿Cómo pudo haber desaparecido de la nada? Su intriga era mayor que el deseo. Se pudría de sólo pensarlo. Estuvo soñando ingleses soldados que vestían de gris... destruyéndolo todo.
Sin escapar, entonces, hizo el navío más importante de su vida: se embarcó por las tres ciénagas. Eran purificadoras del alma, decían... pero creo que eran buenas para terminar ahogado.
Color púrpura, de tan sólo ser sal de sangre, y acá es dónde la copa se pone oscura.

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